Un buen día Marc Gorchs, Toni Solá y Daniel Benavides decidieron juntarse y formar su propia empresa. En efecto, has oído esa historia mil veces, si no fuera porque en este caso estamos hablando de MStarFX, el estudio de VFX encargado de los efectos visuales de Timecode, el corto español nominado al Óscar y que ha ido cosechando premio tras premio durante el pasado 2016.

Con una prometedora carrera por delante en el mundo de la postproducción, hemos querido conocer un poco más el día a día del estudio y los proyectos que tienen por delante.

MSTAR se define como un “colectivo creativo”. ¿Qué os diferencia de un estudio de efectos visuales al uso?

Somos tres jóvenes que hemos empezado desde cero con una motivación brutal para sacar adelante nuestra propia empresa de efectos visuales, nuestra pasión. Estamos obsesionados con la excelencia creativa, no nos da miedo experimentar y continuamente intentamos que todos los proyectos en los que trabajamos sean innovadores y creativos. Además, siempre nos exigimos el máximo para dar un resultado inédito y óptimo. De hecho, muchas veces nos hemos implicado tanto que hemos llegado mucho más allá de lo que estaba pactado por presupuesto, simplemente porque nos encanta ver resultados extraordinarios. Por este motivo, cuidamos hasta los detalles más pequeños.

Somos mucho más que unos fabricadores de escenas. Aprovechando que constituimos una empresa pequeña, podemos tener un trato muy próximo con el cliente y eso nos permite involucrarnos al máximo con los proyectos, desarrollando la idea del cliente con los efectos visuales más apropiados. Lo primero que hacemos es plasmar la idea del cliente en una imagen o un vídeo de prueba. Así podemos valorar y modelar todas las posibilidades para aumentar el potencial visual y creativo del diseño. Además, el cliente puede visualizar de una forma rápida y preliminar el proyecto, ocasionando la oportunidad de exprimir y expandir la idea inicial. De esta manera, logramos una excelente coordinación con el cliente.

¿Con qué programas y herramientas soléis trabajar?

El programa que utilizamos para todo el 3D y VFX es Lightwave y a la hora de tirar render utilizamos el mismo motor de Lightwave u Octane, ya que este último va muy bien para conseguir renders de alto realismo. Para la parte de postproducción utilizamos Fusion, que es un programa que funciona a base de nodos y al principio puede parecer un poco complejo pero te permite un alto control a la hora de hacer retoques o componer.

De todas formas no nos cerramos aquí, nos vamos formando continuamente. Desde que hemos salido de la escuela, no hemos parado de aprender un montón de herramientas y programas. La tecnología avanza y cada vez los programas son más sofisticados y ofrecen nuevas técnicas, por eso consideramos que conocer las capacidades de los diferentes programas es una de las claves para ser competentes en el mundo del 3D.

¿Cómo veis el panorama del VFX en España? Parece disfrutar de cierta salud, especialmente con el auge de las series y la publicidad, digamos, más creativa.

Parece que después de la crisis está empezando a remontar un poco, sobretodo en el mundo de la publicidad. Respecto a las series y películas, sí que hay intención de hacer producciones españolas pero normalmente hay poco presupuesto. Aunque esto no significa que tengan mala calidad, precisamente el último corto donde hemos participado en la parte de VFX, “Timecode”, está nominado a los Óscars (Short Film Live Action for 89th Academy Awards®), ha ganado la “Palma d’Or” del festival de Cannes, el premio Gaudí y un Goya al mejor corto de ficción.

Una de las ventajas del mundo 3D es que abarca muchos campos de aplicación y cada vez hay más demanda para hacer distintas cosas de forma virtual.

¿A qué obstáculos soléis enfrentaros a la hora de sacar adelante un nuevo proyecto?

El primer obstáculo cuando empiezas es hacer nuevos clientes: que confíen en ti, ya que no saben cómo trabajas, si vas a cumplir con el tiempo de entrega, etc. Aparte de eso, el principal problema que nos encontramos son los tiempos de render: hay que intentar optimizar siempre al máximo ya que normalmente se dispone de muy poco tiempo, sobre todo en el mundo de la publicidad donde constantemente te piden los resultados con tiempos muy apretados. También está el tema de los presupuestos, donde a veces nos hemos encontrado con gente que te propone hacer grandes proyectos de forma colaborativa o pagando muy por debajo de lo que realmente tendría que ser. Y aunque hemos aceptado proyectos así por el simple hecho de que nos han motivado, no siempre se puede hacer ya que uno también tiene que ganarse la vida. Cada proyecto es un mundo diferente y tiene sus motivaciones y dificultades particulares.

Habéis realizado piezas para clientes de tanto renombre como Rebook. Un tema inevitable siempre es el de los presupuestos. Y no sólo por la cantidad. ¿Sigue existiendo aquella brecha entre lo que un cliente extranjero invierte, tanto a nivel económico como creativo, en VFX y lo que invierte uno de nuestro país?

La verdad es que sólo hemos tenido la oportunidad de trabajar a nivel nacional: en Cataluña, Madrid y Canarias. El único contacto que hemos hecho de fuera es con Cinzia Angelini para el proyecto que tiene entre manos Mila y es un proyecto donde la mayoría de la gente está de forma colaborativa. De todas formas, normalmente no es así, sabemos por la gente que lleva más años en el mundillo del 3D, que en general, fuera de España pagan mucho mejor los VFX y la postproducción.

¿El trabajo de qué técnicos/as en VFX destacaríais del panorama actual?

A nosotros nos encanta el tipo de películas y trabajos que hacen empresas como MPC, Digital Domain, Weta Digital… Siempre estamos siguiendo qué hacen y sobretodo cómo desarrollan los proyectos (técnicas, programas, métodos, etc.). A nivel nacional, nos hemos fijado en el Ranchito, sobre todo después del éxito que tuvieron con la serie de Juego de Tronos.
Por otro lado tenemos Dvein, una empresa referente que hace muy buenos trabajos. Nos hemos fijado en ellos por lo que hacen, por cómo es la empresa y por cómo empezaron. Son dos personas que tuvieron la oportunidad de trabajar con los grandes en Hollywood (trabajaron haciendo la introducción de Spiderman) pero al final decidieron montar su empresa aquí en España, hecho muy significativo para el mundo de VFX en España, porque casi siempre la gente con este talento acaba marchando del país.

Finalmente, ¿qué le recomendaríais a nuestros alumnos de VFX de cara a su futuro en el sector?

Si disfrutas a la hora de crear VFX, ve a por todas, échale horas y no pares de aprender por tu cuenta y de todos los que te rodeen del mundillo 3D. Y nunca te conformes con lo que sabes, ya que es un campo en continua evolución. ¡Ánimos!

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